Bronquitis en bebés

Bronquitis en bebés

Bronquitis en bebes. Si bien la bronquitis se da generalmente en los adultos cuando sus vías respiratorias se inflaman, la bronquiolitis es un término que se refiere a una inflamación, principalmente de los bronquiolos, de las pequeñas vías aéreas, entre el pecho y los pulmones, de los lactantes menores de dos años, los cuales son más vulnerables que los adultos.

Como es lógico ningún padre o madre puede dormir tranquilo cuando su bebé presenta una tos persistente y le es costoso respirar, por este motivo es importante informarse al respecto y siempre concurrir al médico, quien podrá determinar si tu bebé sufre de bronquiolitis.

¿Quién puede estar en riesgo de sufrir bronquiolitis?

Cuando un bebe llega a los seis meses de vida es más probable que sea propenso a desarrollar bronquiolitis, la cual puede presentarse hasta el segundo año de tu bebé. El pico de incidencia de esta enfermedad generalmente se haya entre los 3 y los 6 meses de vida del niño/a.

Los bebés al igual que los adultos son más suseptibles a esta enfermedad durante el invierno y la temporada de primavera. Por otro lado, los bebés que están expuestos al humo de cigarrillos también tienen un alto riesgo de sufrir dicha enfermedad.

Los niños que han nacido prematuramente pueden presentar mayor riesgo de sufrir bronquiolitis debido a su menor grado de maduración pulmonar.

Si bien no existen datos concretos se estima que la bronquiolitis se da por igual en países en vías de desarrollo que en países desarrollados.

También se ha demostrado que la contaminación ambiental puede iniciar crisis bronquiales obstructivas en niños con síntomas respiratorios.

Entonces… ¿Qué causa la bronquiolitis?

Entre el 60% y el 80% de los casos de bronquiolitis son causados por una infección viral; por un virus comúnmente conocido como virus sincitial respiratorio (VSR). Estudios demuestran que el VSR es la causa principal de esta enfermedad en los niños pequeños especialmente en los bebés. Otros microorganismos que causan esta enfermedad, son los siguientes:

  • Parainfluenza
  • Influenza
  • Adenovirus, suelen causar los cuadros más graves de bronquiolitis.
  • Bacteria Mycoplasma pneumoniae, se estima que esta bacteria causa aproximadamente el 5% de los casos de bronquiolitis.

Los virus pueden ser contraídos al entrar en contacto directo con secreciones nasales o gotitas aerotransportadas de alguien que tenga bronquiolitis, por ejemplo cuando una persona con esta enfermedad tose o estornuda cerca de ti.

Como ya se mencionó la bronquiolitis suele darse, principalmente, en otoño e invierno y a comienzos de la primavera.

También existen factores de riesgo (antes mencionados) que pueden provocar bronquiolitis como vivir en condiciones de hacinamiento, falta de amamantamiento, el humo de cigarrillo, nacer prematuro, entre otros factores.

Es muy frecuente que los bebés prematuros que presentan bronquiolitis puedan necesitar hospitalización.

¿Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis?

Si tu bebé presenta bronquiolitis comenzará a tener una congestión nasal y secreción nasal con mucha tos. Este es el principal síntoma en un bebé en el que se desarrolla bronquiolitis. Seguidamente, comenzará con dificultades respiratorias, tanto en la inhalación como en la exhalación.

Después de un día o dos, el niño presentará un aumento de la dificultad respiratoria con sibilancias y tos constante. Puede observarse, en este momento que su ritmo cardiaco también ha aumentado.

Otras manifestaciones de la bronquitis pueden ser la fiebre (moderada o alta) y la disminución del apetito.

A modo de resumen, a continuación, se mencionan los síntomas de la bronquiolitis:

  • Tos recurrente.
  • Fiebre moderada o alta.
  • Cianosis, piel azulada debido a la falta de oxigeno, esta condición requiere tratamiento urgente.
  • Somnolencia, dificultad para dormir.
  • “Tiraje” (hundimiento de los músculos intercostales debido a la dificultad al inhalar).
  • Rechazo al alimento y a los líquidos.
  • Apneas o pausas respiratorias prolongadas.
  • Taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria, respiración rápida).
  • Sibilancias al respirar y falta de aliento.
  • Aleteo nasal, que indica un esfuerzo importante al respirar.

¿Cómo se diagnostica la bronquiolitis?

Si tu bebé presenta los síntomas antes mencionados, entonces es recomendable que lo lleves a su pediatra. Éste revisará su historia clínica, le realizará un examen físico y auscultará sus pulmones buscando encontrar sibilancias respiratorias y realizará una exploración destacando el tiraje intercostal, y la taquipnea. Además, el pediatra comprobará un cuadro clínico con rinorrea, dificultad respiratoria, fiebre y tos.

Si bien generalmente no se requieren exámenes complementarios para dar un diagnóstico, el médico puede recomendarte realizar las siguientes pruebas para determinar que tu hijo/a tiene bronquitis:

 ¿Cuáles son los tratamientos recomendados?

Si bien es un tema controversial puede decirse que la mayoría de los medicamentos no ayudan a tratar la bronquiolitis, y en muchos casos no se requiere tratamiento alguno, ya que la bronquiolitis es una enfermedad auto limitante y puede manejarse fácilmente. No obstante es muy importante consultar con el pediatra del bebe antes de tomar cualquier decisión.

La terapia es generalmente de apoyo, lo más recomendable es proporcionar gran cantidad de líquidos y oxigenación.

A modo de resumen se mencionan algunas acciones a tomar, sin embargo el consejo de este sitio es consultar con el pediatra del niño o niña, antes de tomar cualquier decisión.

  • Darle de beber abundante agua.
  • Humidificar las habitaciones donde se encuentre para aflojar el moco.
  • Intentar que descanse.
  • Impedir que alguien fume cerca de él/ella.

En caso de que el niño deba ser hospitalizado puede requerir líquidos por vía intravenosa y oxigenoterapia.

Solo en ciertas ocasiones en que el niño o niña se encuentre extremadamente enfermo se pueden utilizar medicamentos antivirales, como la ribavirina, aunque su efectividad es controvertida. Generalmente no se utilizan antibióticos salvo que se sospeche de una infección bacteriana.

Es fundamental que los padres y/o cuidadores realicen una vigilancia constante del niño/a.  También deben asegurarse de limpiarle la nariz para que no esté obstruida por mucosidad.

El pronóstico normalmente es de una mejoría de los síntomas al cabo de una semana, mientras que la dificultad respiratoria suele mejorar al tercer día.

En caso de complicaciones se pueden presentar las siguientes condiciones:

  • Insuficiencia respiratoria.
  • Infecciones adicionales como neumonías.
  • Enfermedad de las vías respiratorias, incluyendo asma.

¿Se puede prevenir la bronquiolitis?

Actualmente no existe una vacuna para prevenir la infección por el VSR, sin embargo sí se pueden tomar una serie de medidas preventivas para evitar su contagio:

  • Durante el invierno e inicios de la primavera, el bebé puede ser más receptivo, por lo tanto mantenlo alejado de personas que tengan resfriados, tos y gripe.
  • Como padre o cuidador, debes hacerte el hábito de lavarte las manos antes de tocar al bebé.
  • Si vas a toser o estornudar, asegúrate de cubrir tu boca con un pañuelo desechable.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies

Pin It on Pinterest