Si se conoce que la bronquitis es una enfermedad que afecta directamente los bronquios o vías respiratorias, produciendo una tos con flema recurrente, en el caso de la bronquitis asmática, se trata de un tipo de bronquitis que se presenta con síntomas asociados a la dificultad respiratoria, como la disnea o la descompensación.

Son síntomas similares al asma, en especial en aquella que se presenta en las etapas de la niñez.

Características de la Bronquitis Asmática

sintomas-de-la-bronquitis-asmatica

La bronquitis asmática suele presentarse a causa de un virus (por contagio) y puede llegar a convertirse en una enfermedad crónica si no se hace un diagnóstico a tiempo. Su aparición se caracteriza por un proceso inflamatorio en la zona de los bronquios pulmonares, ocasionando tos y expectoración espesa. Esta inflamación suele convertirse en un bronco espasmo, y las personas que la padecen tienen problemas para expirar el aire, no inspirarlo.

En el caso de la bronquitis asmática crónica, existen riesgos mayores como la aparición de un enfisema pulmonar, que ocasiona una desaparición de las paredes alveolares o tabiques debido a la prolongación de la irritación en el alveolo y la constante expectoración. A consecuencia de este hecho, el alveolo se agranda y ocasiona una disminución en la superficie de contacto, generando a su vez una ventilación más débil. Todos estos fenómenos ocasionan un menor intercambio de oxígeno y genera la fatiga de la persona que padece la enfermedad.

¿Cómo se presenta la bronquitis asmática?

que-es-la-bronquitis-asmatica

Las crisis respiratorias de la bronquitis asmática suelen aparecer normalmente en la tarde o en horas de la noche, y los pacientes indican que comienzan el día con fatiga y desaliento. Las crisis de asma que acompañan a este tipo de bronquitis tienen una duración aproximada de 2 a 3 horas, llegando a generar en muchos casos una ansiedad elevada. Estas crisis desaparecen una vez que la persona tose lo suficiente como para expectorar un fluido que es al principio espeso y blanquecino, pero que termina convirtiéndose en un líquido transparente, similar al agua.

Cuando desaparece la expectoración la crisis de asma también se va, y la persona siente una fatiga considerable. Si a causa de ello la persona empieza a tener un color morado en los labios, las uñas o los párpados, debe trasladarse directamente a un centro hospitalario para recibir atención médica y le sea suministrado oxígeno. Las razones para que estas crisis de asma se presenten pueden tener varios precedentes, entre los que destacan el psicológico, cuando la persona está expuesta a conflictos o emociones fuertes, estrés o angustia, donde la ansiedad expone en mayor medida los síntomas. Sin embargo, el polvo, el polen, u otros agentes externos pueden ocasionar daño.

Aquellas personas que sufran de asma crónica son las más propensas a sufrir las consecuencias de la bronquitis asmática, por su evidente debilitamiento de los conductos bronquiales y un sistema inmunológico más golpeado que los hace más susceptibles a desarrollar este tipo de infecciones respiratorias. El éxito del tratamiento en estos casos dependen de un rápido diagnóstico, y esto solo se logra acudiendo a un especialista al momento de presentarse los primeros síntomas.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies

Pin It on Pinterest